«Teníamos diez años de facturación estable pero las cuentas mezclaban compras personales y gastos extraordinarios. Tras la normalización del EBITDA, pudimos justificar el margen real ante el fondo comprador en la primera reunión.»
«El problema principal era el cobro a 90 días que ahogaba la caja. Reorganizamos la tesorería en tres semanas y presentamos un fondo de maniobra limpio que evitó descuentos de última hora en el precio.»
«Pensaba que el negocio valía una cifra arbitraria basada en ventas. El informe técnico nos mostró qué ajustes hacer en la plantilla y costes fijos durante seis meses antes de firmar el cuaderno de venta.»